Deleitándose en la Voluntad del Padre

Buscamos guardar todos los mandamientos de Jesús y no pecar, para que podamos ser verdaderamente liberados por Jesús, ¡permaneciendo para siempre en el amor de Jesús! (Mateo 5, Juan 8, 15)

…. Siguiendo el único camino estrecho y difícil, la verdad y la vida de Jesús; Abriéndose y entrando por la puerta de Jesús para encontrar pasto y vida abundante; conociendo al Padre y a nuestro buen pastor quien dieron Su vida por nosotros, escuchando Su voz y convirtiéndose en un rebaño debajo de Jesús. (Mateo 7, Lucas 13, Juan 10, 13, 16, Rev 3)

… Abriendo nuestros ojos ciegos, buscando y preparándonos para hacer la voluntad del Padre; escuchando, creyendo, conociendo, haciendo y guardando las palabras de Jesús; atesorando la verdad siempre en nuestro corazón para que podamos ser libres; Quedando discípulos, hermanos y hermanas en el amor y la alegría de Jesús. (Mateo 7, Marcos 3, Lucas 6, 8, 11, 12, Juan 4, 8, 15)

… Siguiendo a Jesús dondequiera que Él lo guíe, haciendo lo que hizo (por Su ejemplo), recibiendo a quienquiera que envíe; huyendo de los extraños y, sin embargo, permaneciendo en Jesús, caminando en la luz y reuniéndose con Jesús; no girando ni mirando hacia atrás, sino manteniendo nuestra mano en el arado; incluso viviendo nómada, si es necesario, y abandonando todo; siendo fieles testigos hasta la muerte, reteniendo el nombre de Jesús; siempre listo con las lámparas encendidas, esperando el regreso de nuestro Señor. (Mateo 8, Marcos 1, Lucas 5, 9, 11, 12, 18, Juan 6, 10, 12, 13, Ap. 2, 16)

… Respetando los mandamientos y la voluntad de Dios con mucha fe en lugar de las tradiciones y reglas de los hombres y los líderes ciegos; No tolerando a los hombres malos. (Mateo 15, 16, 21, Rev 1)

… Recibiendo gracia sobre gracia; creyendo en el nombre de Jesús, entendiendo las Escrituras y las palabras que Jesús dijo (son espíritu y vida) con alegría, arraigándolas firmemente en nuestros corazones para que no nos quedemos en la orilla del camino, sino que despertemos de nuestro sueño, creamos, seamos salvos y soportar fielmente la opresión y la persecución sin tropezar en las preocupaciones de este mundo, el deseo de otras cosas o placeres, o el engaño de la riqueza o la hipocresía; viviendo por cada palabra de Dios; siendo rico hacia Dios, consolado sabiendo que Jesús venció al mundo. (Mateo 13, 24, Marcos 4, Lucas 4, 8, 11, 12, 21, Juan 1, 2, 5, 6, 8, 11, 15, 16, Rev 3)

… ¡Ser sabios y rápidos de corazón para creer todo que los profetas han hablado! (Lucas 24)

… Trabajando por el viñedo del Maestro en la vid verdadera de Jesús, preparándose para venir a la fiesta matrimonial del Rey; Adorando a Jesús y al Padre en espíritu y verdad con gran alegría continuamente, alabando y sirviendo, llevando alegremente las cargas sin quejarse y contentándonos con nuestro pan de cada día y la bondad del Maestro. (Mateo 20, 22, Lucas 11, Juan 4, 9, 15)

… Sirviendo a la casa del Señor con fidelidad y sabiduría cómo siervos del Señor, usando todo lo que el Señor nos ha confiado para ganar en Su Reino, buscando multiplicar lo que Él ha dado. (Mateo 24, 25, Lucas 12, 16, Juan 12)

… Guardando nuestros corazones muy cerca de Jesús primero, luego honrando a Jesús con nuestros labios, guardando y respetando los mandamientos de Jesús debido a nuestro amor por Él; Recibiendo el Reino de Dios dentro de nosotros como un niño pequeño. (Marcos 7, 10, Lucas 8, 10, 17, 18, Juan 14, Ap. 16)

… Conociendo, comprendiendo, teniendo, viendo y escuchando la verdad de la palabra de Jesús y el poder de Dios para que no nos equivoquemos o nos desviemos del camino; siendo completamente entrenados por las enseñanzas de Jesús para que podamos ser como nuestro maestro; pediendo al Padre en el nombre de Jesús y buscando con la creencia persistente para que podamos ser santificados en la verdad del Padre, dando a otros la clave del conocimiento, ayudando a otros a entrar en el Reino de Dios. (Mateo 7, Marcos 12, 13, Lucas 6, 10, 11, 12, 17, 21, Juan 11, 16, Hechos 26, Ap 3)